domingo, 13 de diciembre de 2015

pie

rené groeblin


soñé que no me entraban las piernas
en el avión
intenté acurrucarme
nunca
me pensé tan alta pero
ahora
sueño que mis piernas 
raspan el hule blanco, me agacho 
a ver dónde es
que termina mi cuerpo
cuánto
tendré que doblarlo
si quiero llegar,
tocar el suelo
hacer pie, recordarme
que fue lunes
el día que después del cine
viajamos
en colectivo y vos
apoyaste tu cabeza en mi hombro.





1 comentario:

Lunna dijo...

Te deseo Felices Días.

Llegan días muy especiales, las cosas no volverán a ser las mismas:

¿o tal vez sí?

Estas fechas nos cambian, rejuvenece la memoria y con la barra de carmín rojo pasión nos dibujamos una sonrisa que demasiadas veces esconde el invierno del alma. Nos vestimos con el satén que desborda la noche intentando ocultar que somos un lienzo donde las heridas no siempre restañan la sincera entrega de la confianza, la insinuante mirada del alba, todo aquello que da vida a los sentimientos.

Se marchan días y llegan otros prometiéndonos sueños y como siempre pondremos de nuestra parte el coraje, el compromiso, la seducción para que esa sonrisa bordada en rojo no tenga fecha de caducidad, pero no dependerá solo de nosotros encontrar la respuesta a una caricia, no dependerá solo de nosotros escribir un te quiero sobre la piel desnuda de la luna.

Os deseo, de corazón, que vuestras sonrisas, que vuestros sentimientos, en los días que llegan no conozcan el invierno del alma.

Besos.

Lunna